La vuelta a la oficina se soluciona fácilmente con un look de otoño: el vestido camisero. Perfecto para pasar del verano a la época de trabajo. Parte camisa, parte vestido ‘en una sola prenda obtienes ese efecto doble que lo hace absolutamente insuperable’. La vuelta al trabajo tras el paréntesis estival nos supone un pequeño dolor de cabeza: del vestido de flores, los shorts y las camisetas debemos pasar a pensar en un look de otoño que sea cómodo y que nos permita la transición del verano a la nueva estación.

La ‘parte camisa’ del vestido nos da un aspecto clásico, nos permite dar una imagen más seria de nosotras mismas y por tanto es perfecta para trabajar. La ‘parte vestido’ nos da más juego, y una mayor femineidad. El camisero permite un look de otoño muy versátil, ya que con un solo vestido y los complementos adecuados tenemos un montón de outfits para acudir a trabajar. El mismo vestido con mocasines, con mules, con sandalias o con salones cambia por completo. Así que una inversión en un buen camisero es un acierto seguro. Versátil, divertido, funcional… en Coquelot el vestido camisero es un básico temporada tras temporada.

Hemos dicho que si algo define un look de otoño: el vestido camisero es su versatilidad, el efecto camaleónico con solo utilizar distintos complementos. En color beige y con bolsillos en el pecho nos transporta al mundo del safari y las aventuras africanas. ¿Para bodas? Si el tejido es de alta calidad y tiene un print exquisito es perfecto para un enlace con unas sandalias de tacón alto. Con un cinturón es perfecto: para verano fibras como la rafia y si el look es más urbano con un cinturón de cuero. Si el camisero es un animal print combínalo con accesorios en nude y el acierto será pleno. Vía Elle Moda.